Historia.

En junio de 1940, James Summers, Juan Carlos Ceriani, Myles Moyna y Victor Geymonat, llegan al arroyo Sauce del Plata para establecer el campamento Artigas.

“Cuando arribamos.. {…} la desembocadura estaba crecida, pero vimos en la playa opuesta a un veterano recostado que observaba plácidamente su caña de pescar. Se hallaba feliz sin nada que hacer. Era Don Juan Cabrera. A nuestros gritos, nos indicó como cruzar y al recibirnos lo hizo de mala gana, algo extraño en un criollo. Pronto supimos que su desconfianza nacía en la sospecha que éramos personal de una arenera que trabajaba en el Rosario y que le molestaban con sus requerimientos. El no quería saber nada con personas que deseaban explotar sus arenas. Sus deseos eran mantener su “parque” así en forma idílica. También tenía una rústica viña y mayormente él y sus hijos dedicaban a la pesca. {…} Luego se adquirió el predio, la Asociación se abocó a la tarea de contruir y plantar. {…} Debido a la esacasez de fondos {..} la cocina se armó de viejas chapas de zinc, el comedor un simple techo de tejas. La casa de administración no alcanzó a ser terminada.

{…} Fue una temporada heroica; no teníamos pozo ni agua potable; no teníamos más que viejas carpas y las gastadas cuchetas de cuatro plazas, teníamos una pequeña cocinita de hierro y varios bidones. Carecíamos de instalaciones sanitarias. Cuando soplaba el pampero, agrupábamos a los acampantes detrás de la cocina para que puedan seguir comiendo. Después pudimos cerrar paredes con un friso de costaneros y un viejo toldo que cerraba hacia el sur. El agua potable había que buscarla una vez por día, al pozo de Cabrera. Utilizábamos un carrito aguatero, que fue un generoso obsequio de Ricardo Veirano. Para agua de cocina, llevábamos el carrito al arroyo”

Extraído de un relato de Myles Moyna publicado en “Carácter”, boletín de la ACJ de Montevideo.

Historia del Campamento Artigas